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En lo que llevamos de año  83.978 conductores han dado positivo en los controles de alcohol y drogas que los agentes de la Agrupación de Tráfico de la Guardia Civil (ATGC) realizan en vías interurbanas, cifras a las que habría que sumar la de los controles que realizan las distintas policías locales y autonómicas en su ámbito de actuación. La Dirección General de Tráfico (DGT) ha decidido intensificar los controles de alcohol y drogas durante las dos próximas semanas.

Y es que en lo que llevamos de año 6.171 conductores reincidentes (aquellos conductores que hubieran sido sancionados en el año inmediatamente anterior por dar positivo a alcohol) han sido sancionados con 1.000 € y la detracción de 6 puntos. Además, 30.000 conductores han sido denunciados en el último año con el mismo importe y la misma detracción de puntos por circular con más de 0.50 mg/l de alcohol en aire espirado, el doble de la tasa permitida.

Con estos datos, Tráfico está incrementando el control y la  vigilancia del consumo de drogas y alcohol entre los distintos usuarios de la vía, usuarios que podrán ser requeridos en cualquier carretera y a cualquier hora del día a realizar dichas pruebas. Además, se pondrá especial énfasis en los colectivos policonsumidores,  aquellos conductores que se ponen al volante y que consumen habitualmente alcohol y/o drogas.

Actualmente, el límite en sangre para los conductores en general es de 0’5 gr./l, es decir, 0’24 mg/l en aire espirado. Por otro lado, los conductores profesionales y conductores noveles tienen su tasa máxima en 0’3 gr./l en sangre y 0’15 mg/l en aire espirado.

En este sentido, conducir con tasas superiores a 0.60 mg/l en aire o 1,2 gr/l en sangre es un delito castigado con penas de prisión de tres a seis meses o multa de seis a doce meses o trabajos en beneficio de la comunidad de 30 a 90 días, y privación del derecho a conducir de uno hasta cuatro años. La negativa a someterse a las pruebas también tiene prisión de seis meses a un año y privación del derecho a conducir de uno a cuatro años.

Además, los conductores reincidentes (aquellos que hubieran sido sancionados en el año inmediatamente anterior por dar positivo a alcohol) son sancionados con una multa de mil euros. Esta misma sanción se aplica también a aquellos conductores que circulen con una tasa que supere el doble de la permitida.

En el caso de las drogas, la ley prohíbe conducir con presencia de drogas en el organismo del conductor, quedando excluidas las sustancias que se utilicen bajo prescripción facultativa y con una finalidad terapéutica. Esta infracción está castigada con una sanción de 1.000 € y la retirada de 6 puntos.

Conducir bajo la influencia de drogas tóxicas, estupefacientes o sustancias psicotrópicas conlleva prisión de tres a seis meses o  multa de seis a doce meses o trabajos en beneficio de la comunidad de 30  a 90 días, y privación del derecho a conducir de uno hasta cuatro años. Por último, indicar que la negativa a someterse a las pruebas supone prisión de seis meses a un año y privación del derecho a conducir de uno a cuatro años.

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