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Nada menos que 2.379 conductores han dado positivo en los 203.441  controles de alcoholemia que los agentes de la Agrupación de Tráfico de la Guardia Civil han realizado durante los siete días de duración de la campaña de intensificación de controles  de alcoholemia puesta en marcha por la Dirección General de Tráfico el pasado 9 de diciembre. Con ello, el porcentaje de conductores que conducía con una tasa superior a la permitida ha sido de un 1,2%.

De los 2.379 conductores denunciados durante la semana de campaña, 2.111  han sido detectados en controles preventivos, 134 en controles tras cometer una infracción, otros 106 tras haber sufrido o causado un accidente y 28 por síntomas evidentes de ingesta de alcohol.

Asimismo, a 2.024  conductores se les ha abierto expediente sancionador por vía administrativa, mientras que a los 355 restantes se les han instruido diligencias para su posterior traslado a la autoridad judicial por superar la tasa de 0,60 mg/l en aire espirado. Además, contra otros 7 conductores se han abierto diligencias y han sido puestos a disposición judicial por negarse a realizar las pruebas de alcoholemia.

Noventa y tres conductores bajo los efectos de las drogas

En cuanto a los test selectivos de drogas, los agentes de la Agrupación de Tráfico de la Guardia Civil realizaron 188 pruebas a conductores que, aunque habían dado negativo en las de alcoholemia, presentaban síntomas de haber ingerido alguna sustancia. De estas pruebas,  93 resultaron positivas. Las drogas detectadas han sido en 64 casos cannabis, 28  cocaína, 15 anfetaminas, 15 opioides y  7 metanfetaminas.

Desde Tráfico señalan que las pruebas de alcohol y drogas se han realizado tanto en horario nocturno como en horas del mediodía con el fin de que los controles fueran disuasorios de ingestión de bebidas alcohólicas o drogas durante las típicas comidas que son propias de este mes. Aunque la campaña de intensificación ha concluido, hay que tener en cuenta que, como es habitual, los agentes seguirán realizando controles de alcohol y drogas a los conductores con el objetivo de disuadirlos de conducir.

Según la reforma de la Ley de Seguridad Vial que se ha aprobado en el Congreso y que ahora irá al Senado, los conductores que hubiesen duplicado la tasa de alcohol permitida tendrían que haber hecho frente a una sanción de 1000 euros. Esta multa también será igual para reincidentes y quienes se nieguen a someterse a los controles específicos de alcohol y drogas (Link a la noticia)

¿QUÉ DICE AHORA LA LEY?

El artículo 65 de la Ley de Seguridad Vial tipifica como infracción muy grave la conducción de vehículos habiendo ingerido bebidas alcohólicas con  tasas superiores a las permitidas y, en todo caso, la conducción bajo los efectos de estupefacientes, psicotrópicos y cualquier otra sustancia de efectos análogos.También se tipifica como infracción muy grave incumplir la obligación, que todos los conductores tienen, de someterse a las pruebas de detección alcohólica y de drogas.

Para estas infracciones muy graves,  la Ley prevé la sanción de multa de 500 €

Recordemos que la tasa máxima es de 0´25 mg/l en aire espirado para los conductores generales (0´5 gr./l en sangre) y 0’15 mg/l para profesionales y noveles (0’3 gr.l en sangre).

En lo que respecta al permiso por puntos, se restarán puntos en tasas de más de 0,50 mg/l de aire espirado para conductores en general o más de 0,30 mg/l para conductores profesionales y titulares de permisos de conducción con menos de dos años de antigüedad, se restarán 6 puntos.

Sin embargo, se quitarán 4 puntos para tasas superiores a 0,25mg/l hasta 0,50mg/l (los profesionales y titulares de permisos de conducción con menos de dos años de antigüedad más de 0,15mg/l hasta 0,30 mg/l).

Si los conductores que dan positivo en el test de drogas, pierden de su permiso de conducción 6 puntos.

El capítulo IV del Código Penal tipifica los delitos contra la seguridad del tráfico, y establece que en materia de alcohol es delito en tasas superiores a 0.60 mg/l en aire (1,2 gr/l en sangre). Aquí, la pena es prisión de tres a seis meses o multa de seis a doce meses o trabajos en beneficio de la comunidad de 30 a 90 días, y privación del derecho a conducir de uno hasta cuatro años. La negativa a someterse a la prueba es también un delito castigado con prisión de seis meses a un año y privación del derecho a conducir de uno a cuatro años.

En materia de drogas, conducir bajo la influencia de drogas tóxicas, estupefacientes o sustancias psicotrópicas conlleva una pena de prisión de tres a seis meses o multa de seis a doce meses o trabajos en beneficio de la comunidad de 30 a 90 días, y privación del derecho a conducir de uno hasta cuatro años. La negativa también es penada con prisión de seis meses a un año y privación de derecho a conducir de uno a cuatro años.

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