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Nada menos que 52 niños menores de 14 años perdieron la vida en accidentes de tráfico en el año 2012, según datos de la Dirección General de Tráfico (DGT). Se trata de un 23% más que en 2011. En total, hubo 5.407 víctimas de accidentes de tráfico menores de 14 años. De ellos, 373 fueron heridos graves.  Tráfico destaca que el 30% de los niños fallecidos durante el pasado año no llevaba una silla en el momento del siniestro. Según un estudio realizado el Race, el 95% de los 1.800 conductores españoles encuestados reconoce llevar a los niños en su SRI, y un 58% dispone de sistema de anclaje IsoFIX.

Entre las principales conclusiones encontramos que dos de cada diez reconoce haber sufrido alguna situación de riesgo al volante con niños a bordo. De ellos, el 4% reconoció no llevar la sillita en ese momento, poniendo en peligro la vida del menor. Sabemos que hay que llevar sillita pero, ¿conocemos cuál es la más segura? Un 20% de los entrevistados cree que es más seguro un alzador sin respaldo a partir de los 25 kilos (lo que correspondería a un grupo 3), un 23% no lo sabe, y un 6% incluso considera que daría igual llevar un sistema con respaldo frente a uno alzador sin respaldo. El 51% de los usuarios restante si considera más seguro el respaldo. En general, el 35% de los usuarios considera que no dispone de suficiente información a la hora de comprar una silla.

Pruebas de impacto lateral de un elevador con respaldo frente a un alzador

Distintas investigaciones han demostrado que un impacto lateral es más peligroso que un impacto frontal, sobre todo para los niños. La mayoría de las lesiones analizadas como consecuencia de este tipo de accidentes se producen en la zona de la cabeza, provocadas por el golpe del menor contra la estructura interior del coche debido a su proximidad. Además, la posible protección que ofrece el airbag lateral se ve reducida por la altura del menor, que impacta contra la puerta fuera de la zona de influencia de un airbag pensado para adultos.

Para estudiar mejor las consecuencias,  el RACE realizó dos Crash Test a 50 km/h con dos sillas, una de los grupos II – III (de 15 hasta 36 kilos) y un alzador del grupo III (de 25 a 36 kilos) homologadas bajo la norma R44/04. Las dos pruebas se realizaron por un laboratorio independiente bajo los mismos criterios, utilizando para ello un “dummy” de un niño de 6 años situado en la plaza trasera, detrás del puesto del copiloto.

Un sistema de retención infantil sin respaldo (Gr. III – alzador) incrementa la altura del niño respecto al asiento original del vehículo y permite una mejor adaptación del cinturón de seguridad a la geometría correcta. No obstante, la ausencia de partes que protejan el tórax y la cabeza, frente a un choque lateral hace que el niño se vea desplazado hacia la puerta y retenido únicamente en la zona de la pelvis. El cinturón se desliza sobre el hombro produciéndose un contacto de la cinta con el cuello del niño, golpeando la cabeza y el tórax del niño la puerta. El criterio de daño en cabeza se multiplica por seis con respecto al mismo impacto del maniquí ubicado en un elevador con respaldo.

El elevador con respaldo (Gr. II – III). La silla con respaldo incorpora unas guías que posicionan el cinto sobre el hombro del niño, adaptándose a su altura, y que en caso de un impacto lateral, permanece sobre el hombro del niño. Los apoyos del lateral del asiento, situados en todo el contorno del cuerpo (cabeza, tórax y pelvis) uniformizan las fuerzas de contacto y evitan la exposición del cuerpo a contactos directos con el lateral del vehículo. El niño permanece dentro de la silla en todo momento.

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