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¿Llevamos nuestro vehículo en condiciones óptimas? ¿Está afectando la crisis a nuestras visitas al taller y, por lo tanto, a nuestra seguridad? Neumáticos, escobillas, líquido limpiaparabrisas y rueda de repuesto son los componentes que presentan peor estado. Y es que la mayoría de los conductores desconocen qué revisiones deben realizar personalmente y muchos esperan a llevar el coche al taller y no hacen de manera directa un mínimo control de mantenimiento.

Según un estudio realizado por la Fundación Española para la Seguridad Vial (FESVIAL), la compañía Seguros Pelayo, la Federación Española de Empresarios Profesionales de automoción (CONEPA) y la Asociación de Talleres de Madrid (ASETRA), 1 de cada 4 usuarios retrasa más de 6 meses la visita al taller, y 1 de cada 10 lleva más de un año sin pasar por él. El principal motivo es el económico.

Los conductores aseguran realizar ellos mismos el mantenimiento de aquellos componentes que presentan menor grado de dificultad. Conforme aumenta la dificultad de mantenimiento, disminuye el porcentaje de conductores que lo realizan ellos mismos. Entre los componentes de fácil mantenimiento, cabe destacar que el que con mayor frecuencia se revisa es la presión de los neumáticos. Un 48% de los encuestados afirma revisarla cada tres meses o menos (cuando se debería revisar una vez al mes o antes de realizar un viaje), le siguen el líquido del limpiaparabrisas con un 39%, el estado de los neumáticos con un 23%, y el agua del radiador en un 20%. En cuanto a la revisión del aceite y las escobillas, un 37% y un 27% de los encuestados respectivamente asegura hacerlo una vez al año.

Aquellos elementos que presentan una dificultad alta son los que más se revisan en el taller, tales como la correa de distribución (47%), el estado de la suspensión/amortiguador (44%) o los filtros (42%).Por el contrario, los componentes en teoría más accesibles que los conductores afirman revisar en muy pocas ocasiones o en ninguna son la rueda de repuesto (12%), el cinturón (11%), la correa de distribución (7%), la batería (6%) y el tubo de escape (6%). En cuanto a los viajes, antes de ponerse en marcha, un 22% de los encuestados afirma revisar la presión de los neumáticos, un 17% revisa su estado general, y un 13% la rueda de repuesto. La mayoría de las reparaciones o cambios de componentes se realizan en talleres de barrio.

LOS COCHES BAJO INSPECCIÓN

Para el estudio también se ha elaborado una auditoría donde se ha descubierto que el 30% de los vehículos circulaba con los neumáticos en malas condiciones, debido a la presión y/o al estado general. Un neumático con la presión baja o desgaste en la banda de rodadura afecta a la adherencia del vehículo y dificulta la frenada. Respecto al líquido del limpiaparabrisas y las escobillas, un tercio de los vehículos observados llevaba en mal estado el líquido limpiaparabrisas (en muchas ocasiones ni siquiera había líquido) y las escobillas, que no realizaban un correcto barrido de la superficie.

Con un 17% de fallos detectados sobre el total de la muestra, se encuentran las ruedas de repuesto en mal estado. Se trata de un componente cuya revisión suele olvidarse, pero su correcto mantenimiento es fundamental en caso de requerirse un cambio de neumático. Por el contrario, el cinturón de seguridad es el elemento que en mejores condiciones se ha encontrado, en un 77% de los casos su estado es correcto, a pesar que un 11% de los conductores afirman que no lo revisan nunca. 

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