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Para caminar por la ciudad…

Si existen zonas peatonales, camine siempre por ellas, sin invadir la calzada.

-Si no existen, vaya lo más cerca posible de los edificios. Mejor por la izquierda para ver venir de frente a los vehículos.

-Preste especial atención a las entradas y salidas de automóviles por las aceras, por la existencia de garajes o talleres.

-No camine por el bordillo ni muy cerca de él.

-Cruce por los pasos para peatones, sin correr pero sin detenerse en la calzada. Si no hay, cruce por las esquinas: es más seguro.

-Mire siempre antes de cruzar y hágalo en línea recta, que es el camino más corto, por el lado más alejado a donde se detienen los coches.

 

Andar por carretera…

-Camine por el arcén izquierdo. Si no hay, vaya lo más separado que pueda del borde de la calzada.

-Cruce por sitios donde no haya curvas u otros obstáculos que no le dejen ver los vehículos o donde su acción pueda sorprender a los conductores.

-Los días de lluvia son especialmente peligrosos: los paraguas restan visibilidad a los viandantes y es frecuente el empañamiento de los cristales de los coches.

-Tanto en carretera como en ciudad, la ropa oscura –frecuente en las prendas de abrigo– hace que el peatón sea menos visible, especialmente en condiciones de poca luminosidad.

-De noche, hágase ver. Lleve un elemento reflectante (brazalete, cinturón, chaleco…) o luminoso, como una linterna.

-No atraviese un paso a nivel cuando divise el tren, aunque sea a lo lejos, o cuando ya estén bajando las barreras.

LINK AL MANIFIESTO DEL CAMINANTE DIGITAL

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