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Es una de las novedades incluidas en la reforma de la Ley de Tráfico y Seguridad Vial que mañana miércoles 12 de marzo se abordará en el Pleno del Senado. ‘Hace ya años que el carnet por puntos está implementado y es lógico abrir ese mercado comercial al resto de las autoescuelas que estén interesadas y que cumplan con ese nivel de criterios de garantía y calidad’, aseguraba recientemente la directora general de Tráfico, María Seguí. Por supuesto, hay posturas enfrentadas. Por un lado, los automovilistas han visto con buenos ojos esta apertura a la hora de tener un mayor número de centros donde poder recuperar puntos. Desde la Confederación Nacional de Autoescuelas (CNAE) advierten que ‘peligra el permiso por puntos’.

Actualmente, los cursos de sensibilización y reeducación vial con los que se recuperan puntos en el carnet de conducir se gestionan en régimen de concesión. ‘Lo que supone una  restricción  a  la  libre  competencia  al  limitar   el  número  de  centros  que,  aun  estando  capacitados,  pueden  impartir  esos  cursos’, recoge la reforma de Tráfico.  Por  este  motivo,   se  ha  considerado  oportuno  pasar  del  actual  régimen  de  concesión  a  un  régimen  de  autorización   previa.  Para que la calidad de los cursos no se vea afectada y ante la imposibilidad de controlar a todos, desde Tráfico se aboga por la realización de una prueba que acredite la superación con aprovechamiento del curso realizado. ‘Sabemos por qué la persona ha perdido los puntos y podemos preguntar para cerciorarnos que realmente se ha interiorizado que eso es un problema’, señalaba la directora de la DGT recientemente a la prensa.

Se prevé que esta modificación afecte a unas 30 mil personas que en nuestro país deciden cada año recuperar parcialmente puntos. Desde Automovilistas Europeos Asociados (AEA) han venido denunciando la necesidad de llevar a cabo esta liberalización. Una recomendación, señalan, que también ha sido realizada por parte del Defensor del Pueblo. En este sentido, indican que mientras que un automovilista francés puede elegir libremente el centro, los horarios y encontrar diferencias de precio de más del 20%, ‘en España esto no era posible hasta ahora’.

AEA ha manifestado su total satisfacción por la liberalización de este modelo. En palabras de su presidente, Mario Arnaldo, ‘cualquier régimen concesional beneficia a unos pocos y restringe los derechos de los consumidores, en este caso de los automovilistas’.

Desde la Confederación Nacional de Autoescuelas (CNAE) han querido mostrarse a favor de ‘la modernización del permiso por puntos’. ‘Fuimos los primeros en pedir a la DGT la modernización y ampliación de un sistema como el actual, que hemos gestionado con éxito durante 8 años’, ha declarado su presidente José Miguel Báez, quien reconoce que ‘el sistema se puede y se debe mejorar. Se necesitan más autoescuelas de las 200 a las que el servicio está limitado por ley, e incluso repartiendo más y mejor las zonas de la concesión. Pero es imprescindible –y todas las instancias así lo han certificado- que conservemos los factores que nos han llevado al éxito actual: garantía de un nivel de calidad controlable en todo momento; que los conductores no tengan que pagar más por unos hipotéticos exámenes de incierta eficacia; y, sobre todo, que la formación de calidad sea impartida exclusivamente por profesores de formación vial que previamente hayan sido cualificados para desarrollar esta importante tarea y estén acreditados por el propio sector, ayudados de sicólogos y víctimas’, ha remarcado.

CNAE alerta sobre que el riesgo de que el nuevo modelo permita que “otros colectivos”, como en estos momentos incluye el borrador del proyecto de ley, impartan una labor de reeducación vial para la que no están capacitados. ‘No entendemos en qué tipo de colectivos se está pensando. Parece de sentido común que deben ser las autoescuelas las que ejerzan esta valiosa labor y de estas solo aquellas que estén autorizadas u homologadas a partir de todos los requisitos que sean necesarios y estime conveniente la Administración, con el objetivo  de desarrollar esta función docente de forma seria, disciplinada y eficaz’, ha señalado Báez.

A las autoescuelas le preocupa especialmente que la DGT vaya a tener los medios suficientes para garantizar ese control y que el examen no entrañe un sobrecoste para el ciudadano, que no tenga que esperar indefinidamente el aviso de las autoridades y que no tenga que desplazarse más de 20 km desde el lugar de residencia hasta el centro más cercano, tanto para hacer el curso como para examinarse.

Por su parte, la directora de la DGT recordaba recientemente que ‘la recuperación parcial es voluntaria’. ‘Uno puede recuperar puntos haciendo de manera voluntaria estos cursos o simplemente no infringiendo la norma durante 2 ó 3 años. Como directora general de Tráfico, nada me complacería más que la gente no infrinja y recupere los puntos de esa manera porque eso será la mejor garantía de que no ocurran accidentes’, señalaba.

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