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Los neumáticos son uno de los elementos de seguridad fundamentales del coche. Prestarles el cuidado y la atención necesaria puede hacer incluso que ahorremos combustible.

Historia

No fue hasta principios del S.XIX cuando a alguien se le ocurrió poner goma natural alrededor de las ruedas, que ya llevaban cientos de años de rodaje, para mejorar su adherencia. La idea estaba en el aire, pero esta solución sería provisional, pues en 1839 Charles Goodyear desarrolló el proceso de vulcanización para hacer llantas de goma maciza. Por fin en 1845 Robert W. Thomson patentó la primera llanta neumática llena de aire.

neumático

Desde entonces todo han sido avances e innovaciones, hasta el día de hoy, en que existen distintos tipos de neumáticos en función del tipo de vehículo, de las condiciones climatológicas, etc. Existen incluso neumáticos que sobrellevan los pinchazos con mucha ‘dignidad’ aunque todavía no se puede hablar de neumáticos que no se pinchan. Los neumáticos ‘runflat’ pueden recorrer distancias de entre 50 y 250km a una velocidad de 80km/h sin comprometer por ello la seguridad del vehículo debido a que cuentan con un refuerzo interno de su estructura, que impide que la llanta llegue a tocar el asfalto, no siendo necesario el cambio inmediato del neumático.

 

Su mantenimiento es vital

Para la mayoría de los conductores y conductoras, el cuidado de los neumáticos debería seguir siendo una prioridad: son la única parte del vehículo que se comunica con la carretera, que le proporciona adherencia, estabilidad y regula la fricción con el asfalto. De ellos depende en gran parte nuestro modo de conducción, el arranque, los frenados y la estabilidad, pues son los que absorben el impacto de todos los obstáculos que nos encontramos.

Según estimaciones de la DGT, aproximadamente el 60% de los accidentes de tráfico relacionados con el estado del vehículo tiene relación directa con el estado de los neumáticos. Además, se estima que existe un mercado de 2 millones de neumáticos de segunda mano, lo que supondría el 7% de los neumáticos. En este sentido cabe destacar que un neumático de segunda mano es peligroso ya que puede tener daños indetectables a simple vista, podemos desconocer la vida útil que le resta y por el mero hecho de haber sido utilizado previamente.

Por ello hay que extremar las precauciones siguiendo las siguientes pautas de mantenimiento:

Consejos para neumáticos

Por otra parte, utilizar las presiones correctas recomendadas por los fabricantes del vehículo permite el ahorro de carburante. Ten en cuenta que, por norma general, a mayor superficie de fricción con el asfalto se produce un mayor gasto en carburante, pues el motor debe aplicar una fuerza mayor para que las ruedas giren. Por tanto, si conduces con las ruedas de tu coche a una presión baja, además de tener mayor probabilidad de pinchar estás malgastando energía.

 

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