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La Fundación del Colegio de Gestores Administrativos ha propuesto a la Dirección General de Tráfico (DGT) que implante en los colegios un certificado escolar de seguridad vial mediante el cual se permita a mayores de 16 años conducir en compañía de una persona adulta.

La propuesta que está estudiando la DGT establece que para conseguir dicho certificado escolar, los y las estudiantes deben recibir formación vial durante toda su vida escolar; desde los tres años hasta los dieciséis. Al alcanzar esa edad, los y las jóvenes tendrían la opción de optar a un carné de conducir provisional, con el que podrían conducir acompañados por una persona cualificada hasta alcanzar la mayoría de edad. El adulto debería cumplir una serie de requisitos para poder ejercer esa compañía: tener más de cinco años de experiencia al volante y contar con todos los puntos del carné.

La propuesta parte de la Fundación del Colegio de Gestores Administrativos, que trabaja en colaboración con la Dirección General de Tráfico (DGT) y la Universidad Complutense de Madrid. Se trata de una idea en la que llevan trabajando tres años en el marco del Foro por la Educación Vial.

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El presidente de esta Fundación, Fernando Santiago señala que además se podría diseñar un sistema de incentivos para jóvenes que consiguieran el certificado, como descuentos en el transporte público o contar con un punto más en el carné de conducir convencional una vez que lo obtuvieran. Dentro de los tres factores que desde el Colegio de Gestores Administrativos creen fundamentales para la seguridad vial, el tecnológico, el de infraestructuras y el de formación, consideran que el último es el más abandonado y por ello buscan poner en marcha cuanto antes este certificado. “La idea es que desde los tres años se empiece a recibir formación, por lo que, de ser implantado hoy, hasta dentro de 13 años no existiría la primera generación que contara con el certificado y con la opción de la conducción acompañada“, ha explicado Santiago, lo que implicaría que al menos hasta 2029 no tendríamos a la primera generación de menores al volante. También ha reconocido que la idea inicial era la de establecer una asignatura obligatoria en materia de seguridad vial, aspiración que tuvo que descartarse.

Es a partir de las conclusiones del estudio Mirando al futuro: Búsqueda de soluciones al problema de la siniestralidad vial de los jóvenes, elaborado por la Universidad Complutense del Madrid, que surge esta propuesta cuyo objetivo es contribuir a la erradicación de la primera causa de muerte entre los y las jóvenes según el Instituto Nacional de Estadística (INE): los accidentes de tráfico.

 

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