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A lo largo de estos tres años que llevo trabajando en la Asociación Estatal de Víctimas de Accidentes DIA, los 10 años de experiencia total de la organización y lo que he estudiado para poder atender a las víctimas con una mayor calidad, he conocido muchos casos, muchas familias a las que el dolor les ha llegado de una manera súbita y sorprendente. Bien sea un caso de fallecido en el enero pasado, o quizás hace tres meses. Es algo común encontrarnos con que estas fechas se hacen difíciles.

Desde el día que fallece tu marido, tu hija, o tus padres ya empiezas a vivir sin ellos. Cada día es un día más que te enseña a ir hacia delante y aprendes a entender lo que sientes, a vivir sin el otro y así el dolor se va haciendo soportable. El problema es que la Navidad, la Nochebuena o la Nochevieja, no son noches normales.

Al igual que puede pasar con los cumpleaños, o los aniversarios, o celebraciones familiares del tipo de una boda o una graduación de un estudiante, en las fechas navideñas, días familiares por excelencia, se hace aún más patente la ausencia del ser querido. No es que los demás días no duela. Tampoco es que los demás días te hayas acostumbrado. Lo que pasa es que miércoles laborables a lo largo del año hay unos 50, pero Nochebuena sólo una. No se ha ido aprendiendo a cenar en familia, pero sí se ha ido aprendiendo a despertarse sin el otro.

Todo esto lo complica, lo remueve todo haciendo que los días parezcan algo peores. Pero entonces, ¿qué se puede hacer en estos días?. No debemos olvidarnos de lo que pasó, no es posible alcanzar el ideal de las “navidades pasadas”, de las navidades de la infancia, aquellas de las que hay gente que ya no está y gente nueva que ha llegado. Cuando somos pequeños esperamos estas fiestas con toda la ilusión del mundo… “¿Qué me van a regalar Los Reyes?, ¿voy a poder acostarme tarde jugando toda la noche con mis primas?, ¿me van a dar los abuelos esos caramelos de café que hay en su casa siempre?…” Nos vamos haciendo mayores y las navidades cambian, las fechas quizá pierden magia y pude faltarnos gente, pero siempre permanece algo, alguien.

Un día me dijo una compañera de vida y de profesión: “tenemos que dejar de centrarnos en la debilidad para centrarnos en la fortaleza”. Cuando nos pasan cosas malas, cosas tristes, no sólo hay eso en nuestra vida. También está todo lo demás, todo lo bonito y divertido que nos alegra y nos gusta, todo aquello que  a veces es tan difícil de observar. No digo, y nunca diré, que hay que desdeñar lo negativo o doloroso como si no existiera. No creo en ese tipo de “Psicología positiva”. Creo más bien que la tristeza es necesaria, al igual que todas las emociones que entendemos como “negativas”. Al igual que el miedo nos avisa de un peligro y la ira nos prepara para la acción, la tristeza nos ayuda a concentrarnos en nosotros mismos, a cuidar de aquello que nos preocupa o nos duele y a tratarlo directamente, a entenderlo y a sanar así nuestras heridas. La tristeza es necesaria, pero no es lo único.

Las “Navidades Presentes” y las “Navidades Futuras” se pueden llenar de sombras por aquellos personajes antiguos que desaparecen del escenario, y no los podemos olvidar, y de hecho no queremos olvidarlos. Pero es cierto que también se llenan de mil caminos y personas diferentes y nuevas que nos devuelven la alegría y hacen que vayan desapareciendo esas sombras. Podemos perder un padre, pero tenemos un niño pequeño en la familia que está viviendo sus “Navidades Infantiles”. Recordemos a los que no están, pero, por qué no contagiarse de estas nuevas Navidades.

Os deseo a todos que seáis muy felices estos días y todos los demás.

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Una Respuesta

  1. ana mañas fernanadez

    gracias x estas palabras de animo,q razon tienes en decir cuanto de dificiles son,y cuanto de dificil es dejar a un lado la sombra para dejar q brille el sol de las navidades,desde luego q yo no quiero olvidar mis años pasados junto a mi esposo en las mas lindas de las fechas,NAVIDADES,se q cada año tengo q esforzarme en vivir las navidades con esos lindos hijos q mi amor y el suyo nos dieron,x eso ante esta dificultad para vivir estos dias GRACIAS a todos los q teneis palabras grandes de fuerte animo,un saludo.Ana.

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