Los niños del Colegio Gredos San Diego tienen una misión ‘súper secreta’: transmitir seguridad vial

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‘Un día vi cruzar a un señor por el paso de cebra con el semáforo en rojo’, espeta Javier, de 7 años. Todos ellos son peatones, han viajado como ocupantes en un vehículo y en un futuro pasarán a ser conductores. ‘¿Qué es la seguridad vial?, pregunta Luis Cendrero, psicólogo de la Asociación Estatal de Víctimas de Accidentes DIA y Fundtrafic. Él, junto a su compañera Andrea Martínez-Falero, imparten talleres-teatro de educación vial (Funtrafic) en diferentes centros escolares de Madrid. Actualidad Vial les ha acompañado en una de sus actividades. Los más pequeños pasan a ser actores, productores y ayudantes de dirección de su propia película. Todo con el objetivo de cumplir una misión secreta: transmitir lo que han aprendido a sus mayores y a la gente que tienen alrededor. En definitiva, se trata de conseguir agentes involucrados especialmente con la seguridad vial.

‘Hoy vamos a aprender seguridad vial a través del cine y del teatro’, comienza afirmando Luis Cendrero. La función ha comenzado. Los más pequeños se pintan de los colores del semáforo: rojo, amarillo y verde. A continuación, todos comienzan a moverse como motocicletas, como tractores y como coches para, posteriormente, colocarse formando diferentes semáforos. ‘La policía ha venido en cursos anteriores para impartirles educación vial, en los cursos impares, y está bien que en los cursos siguientes se sigan refrescando conocimientos’, señala Elena Alonso, profesora de 2º de primeria en el Colegio Gredos San Diego de Moratalaz, Madrid. ‘Al ser una actividad más vivida, consigue que lo interioricen más y les resulte más ameno’, añade.

De hecho, cuatro pequeños han pasado a ser ahora un coche, un automóvil conducido por Andrea, quien utiliza un globo a modo de volante y escenifica los errores comunes que se suelen cometer  en la conducción como son no ponerse el cinturón de seguridad, coger el móvil mientras se conduce o pitar al coche de delante para indicarle que tenemos prisa. Los niños levantan la mano, opinan, debaten… todos saben qué se ha hecho mal y qué hacer para evitarlo.

Todos participan en la acción. Toca una nueva escena. Ahora dos niños hacen de una pareja que pasea con su bebé y que se disponen a cruzar. ¿Qué deben hacer? El semáforo está en verde para peatones. Así lo indican sus compañeros que a la vez hacen de señal. Lamentablemente, Andrea y su coche formado por cuatro de sus compañeros de clase no han visto que no pueden pasar. Se produce un pequeño accidente y todos caen al suelo entre carcajadas. ¿Qué se ha hecho mal? ‘No han esperado a que el coche estuviese parado’, indica la alumna María. ‘Efectivamente, debemos mirar siempre, aunque esté en verde, y esperar’ indica Cendrero.

A continuación, cinco pequeños hacen que juegan con una pelota, un balón que se va a la carretera. ‘Se puede comprar otra pelota pero no un niño. Debemos pedir siempre a un adulto que lo recoja porque es más grande y va ser más visible para los conductores’, remarca el psicólogo de DIA y Fundtrafic.

Por último, una misión secreta que todos deben cumplir: inculcar lo que han aprendido a sus conocidos y vigilar que todas estas normas se cumplan. Todos suben emocionados a sus aulas a plasmar en un dibujo los conocimientos adquiridos.

‘La actividad es muy gratificante porque los niños te muestran su aprecio, se acercan mucho a ti y, al ser de carácter lúdico, consideramos que asimilan mejor los conocimiento que les ofrecemos’, indica Luis Cendrero en declaraciones a Actualidad Vial. ‘Todos somos peatones y, por un lado, tratamos de enseñarles conocimientos de seguridad vial para ellos mismos; y por otro, que sean más estrictos con sus padres y se conviertan en agentes que transmitan estas normas. Es importante intercalar este tipo de actividades con la reflexión y otro tipo de estudios’, concluye Andrea Martínez-Falero.

 

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