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¿Afecta la actual crisis económica a la formación de los conductores? ¿Cuál sería el modelo idóneo para la obtención del carnet de conducir? ¿Contamos con buenos profesores de autoescuela? A estas y otras preguntas responde José Miguel Báez, presidente de la Confederación Nacional de Autoescuelas (CNAE) en una entrevista concedida a Actualidadvial.es. En opinión del presidente de la confederación, ‘la formación vial de calidad tiene un coste’ y aboga por ‘comprobar y actualizar periódicamente las destrezas y conocimientos del conductor’.

El censo de conductores ha subido solo un 1% respecto a 2011, según datos de la DGT en su Balance de siniestralidad de 2012, ¿a qué se debe principalmente esta ligera subida? ¿No hay conductores a los que formar?

Llevamos cinco años consecutivos de descenso en el número de permisos expedidos. Desde el año 2009 se ha producido una caída brutal de las matriculaciones en las autoescuelas. La actual situación económica ha hecho que obtener el carné de conducir pase a un segundo plano, puesto que hay otras necesidades mucho más acuciantes como pagar la hipoteca, los recibos de la luz, del agua, la cesta de la compra, etc. Es comprensible que las familias esperen a que amaine el temporal, aunque está comprobado que ser titular del permiso mejora las probabilidades de encontrar trabajo.

¿De qué manera puede estar afectando la actual crisis económica a las autoescuelas y, especialmente a la seguridad vial? ¿Hay riesgo de que esto afecte al descenso de la siniestralidad?

La crisis hace que los escasos alumnos que vienen a las autoescuelas quieran gastarse menos en el carné. Las guerras de precios favorecen las presuntas gangas, que luego se traducen en una peor enseñanza. La formación vial de calidad tiene un coste. Nadie puede dar, como se decía antes, “duros a cuatro pesetas”. De modo que las autoescuelas que “regalan” el permiso o mienten en la propaganda o porporcionan a sus alumnos una formación de baja calidad. Por fortuna, se trata de una minoría.

Se aborda en numerosas ocasiones la necesidad de una formación continuada del conductor, ¿es una de las medidas que la Administración debería empezar a tener en cuenta?

Constantemente están cambiando las normas que afectan al tráfico, los vehículos son cada vez más avanzados, todos adquirimos con el tiempo malos hábitos al volante, etc. Creemos que es fundamental que haya un reciclaje cada cierto tiempo, por ejemplo, cada vez que tengamos que renovar el permiso. Es una cuestión de seguridad; la formación vial debe ser un proceso continuo que abarque toda la vida.

¿Se echa en falta la ayuda de la Administración en la obtención del carné? Recordamos medidas como un 1 euro al día…

Son momentos muy difíciles, también para las Administraciones Públicas, y no sobra el dinero, pero es cierto que medidas como el permiso por un euro al día incentivarían la actividad en el sector. En algunas comunidades autónomas ha habido programas basados en esa idea y han funcionado muy bien, porque, además, se vincula la concesión del crédito a recibir un mínimo de clases de seguridad vial.

Desde el punto de vista de las autoescuelas, ¿cuál sería el modelo idóneo para la obtención del carné de conducir? La conducción acompañada, las clases teóricas obligatorias…

CNAE es partidaria de un ciclo teórico obligatorio y asistencial en estrecha conexión con las clases prácticas. No estamos en contra de la conducción acompañada, siempre que se haga como complemento a la formación teórico-práctica en la autoescuela y que el tutor tenga una formación adecuada, pero creemos que en España no hay una demanda social significativa.

Tal y como está ahora el sistema, ¿están realmente los conductores preparados cuando se sacan el carnet?

Los conductores que acaban de salir de la autoescuela no son los que más accidentes de tráfico sufren, sino todo lo contrario. Eso nos indica que los alumnos sí salen bien preparados y concienciados. Los problemas vienen después.

Los conductores noveles optan por coches de segunda mano y de gran antigüedad para comenzar su andadura como conductores, especialmente los jóvenes, ¿es una opción acertada? ¿Se debe cambiar esta costumbre?

No es lo más recomendable, pero la crisis también se nota en el mercado del automóvil. Los vehículos de más antigüedad son menos seguros. Sin embargo, lo principal es que el conductor respete las normas y circule con prudencia. También que procure hacer un mantenimiento correcto de los elementos del vehículo cuyo fallo o avería pudiera dar lugar a un accidente, por ejemplo, los neumáticos.

El 51% de las víctimas mortales de 2012 tenía más de 45 años de edad en 2012, ¿cómo podemos mejorar este dato? ¿Con la formación continuada que mencionábamos anteriormente?

Estos datos indican que, además de las capacidades físicas y mentales, es necesario comprobar y actualizar periódicamente las destrezas y conocimientos del conductor. La mera experiencia que dan los muchos años al volante no sirve de nada, todo lo contrario: nos imbuye de una falsa seguridad en sí mismos que es contraproducente.

¿Cuál es su opinión sobre los famosos 130 km/h?

No estamos a favor de incrementar la velocidad máxima a 130 km/h, por diversas razones. La fundamental: si haces en tu vehículo un viaje de 100 km a 130 km/h, en vez de a 120 km/h, habrás ganado 3 minutos y 50 segundos, pero la probabilidad de sufrir un accidente de tráfico y de que éste sea más grave aumenta un 40%. No creemos que merezca la pena.

¿Tenemos buenos profesores de autoescuela en España?

Sí, sin duda. Este es un sector muy vocacional. No obstante, CNAE siempre ha pedido a la Administración que eleve el nivel académico de la profesión. No debemos cejar en el empeño por mejorar y diversificar nuestros conocimientos, particularmente en seguridad vial.

Muchos de estos profesores se encuentran en una situación complicada por la actual situación de crisis, ¿qué les diría?

Les daría ánimos y les invitaría a seguir formándose; las autoescuelas pueden hacer bastantes más cosas que enseñar a conducir. Uno de los caballos de batalla de CNAE es precisamente la ampliación de las actividades de sus asociados. Renovarse o morir.

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Una Respuesta

  1. Javier

    En países como Chile y Brasil se ha implantado la práctica obligatoria en simuladores para la obtención del carné de conducir. ¿No nos ayudaría algo similar? Los ejercicios en simuladores reducen notablemente el riesgo de accidente cuando luego uno conduce un coche real.

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