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Goodyear es uno de los mayores fabricantes de neumáticos a nivel mundial. Por dar un dato, en 2012 vendimos en todo el mundo más de 164 millones de neumáticos. Así pues, por la propia naturaleza de los productos que fabricamos, es fácil hacerse una idea de la responsabilidad que tenemos como compañía en materia de seguridad vial. No debemos olvidar nunca que el neumático es el único punto de contacto entre el vehículo y la carretera, y de su correcto mantenimiento depende en muchas ocasiones la seguridad tanto de los que confían en nuestras marcas como del resto de usuarios de la vía.

Siendo una compañía que opera en todos los mercados a nivel mundial, tenemos una imagen muy clara de cuales están siendo las tendencias en las diferentes regiones en las que operamos. En los últimos años hemos visto como las ventas de neumáticos en la región EMEA (Europa, Oriente Medio y África) no pasan por su mejor momento, con caídas del 16% el pasado año.

La situación económica que atravesamos actualmente, unida a unas tasas de desempleo batiendo récords históricos, han llevado a muchos conductores a no prestar todo el cuidado necesario a este elemento clave en el vehículo, el neumático.

Por eso en los últimos años hemos visto como han surgido varios fenómenos ante los que, como fabricante de neumáticos, debemos levantar la voz de alarma. Por un lado, nuestros clientes de los talleres nos alertan de que cada vez los coches llegan a sus establecimientos con los neumáticos en peor estado. En 2010, un estudio desarrollado conjuntamente por Goodyear y el RACE alertaba de que un millón de vehículos circulaban por nuestro país con defectos graves o muy graves en los neumáticos.

Profundidad del dibujo por debajo del límite legal, presiones incorrectas o deformaciones en la estructura son sólo algunos de los defectos más habituales, a los que con el paso del tiempo se han unido otras prácticas preocupantes que no ayudan a mejorar la calidad de los neumáticos del parque circulante.

En 2012 alertamos del aumento de las ventas de neumáticos de segunda mano en España, un país dónde ese fenómeno había sido residual hasta la fecha. Esta práctica conlleva importantes riesgos, ya que las condiciones en las que se hayan almacenado esos neumáticos o incluso los golpes que haya podido sufrir en su anterior vida, pueden provocar importantes defectos como reventones o pinchazos que podrían derivar, con demasiada facilidad, en accidentes con graves consecuencias.

Los neumáticos son todos redondos y negros (por el momento), pero hay muchas diferencias entre un neumático debidamente cuidado y uno al que no se le presta atención. En una frenada de emergencia en carretera, o ante una lluvia torrencial que nos sorprenda viajando con nuestra familia en el coche, la diferencia entre tener o no tener un accidente puede estar en haber revisado antes de emprender el viaje la presión y la profundidad del dibujo de los neumáticos.

Son pequeños hábitos que, si los adquirimos, pueden salvar nuestra vida y la de muchos otros usuarios de la vía. Nosotros mientras tanto, seguiremos poniendo todos nuestros esfuerzos para desarrollar los neumáticos más avanzados del mercado, capaces de reducir las distancias de frenado o de evitar un aquaplaning. Y seguiremos igualmente desarrollando campañas para concienciar a la gente de que, aunque todos son redondos y negros, no es igual un neumático debidamente cuidado que uno al que no se le ha prestado un mínimo de cariño. 

 

Héctor Ares

PR Manager Goodyear Dunlop Iberia

@Hector_Ares

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