Fundtrafic imparte seguridad vial en el Ministerio de la Presidencia

Comparte esta noticia:

‘Cuando se produce un accidente de tráfico, éste nos afecta a todos, a padres, hermanos, amigos, conocidos… Además, todo tu proyecto de vida cambia, especialmente cuando el siniestro es realmente grave. Hay cosas que quedan para siempre’, indica Francisco Canes, presidente de la Fundación de Apoyo a Víctimas de Accidentes Fundtrafic durante su intervención en una charla de seguridad vial realizada en el Ministerio de la Presidencia (Moncloa). La Fundación ha estado allí con el objetivo principal de concienciar y prevenir accidentes de tráfico. Todos los años hay 1.300.000 víctimas mortales en las carreteras de todo el mundo.

‘Hay que prever. Cuando tomamos una decisión hay cosas irreversibles. Todos tenemos derecho a una integridad física pero un accidente de tráfico puede privarnos de ella’, destaca Canes. El presidente de la Fundación comienza su exposición destacando la importancia de ser responsables al volante y señalando las consecuencias que pueden acarrear comportamientos inadecuados en nosotros mismos y en las personas que nos rodean. ‘Debemos ser beligerantes frente a quienes continuadamente incumplen las normas de tráfico porque ponen en riesgo su vida y la de los demás’, añade.

Y es que nos alteramos cuando oímos accidentes como el del Alvia o cuando se producen trágicos siniestros con un alto número de fallecidos y heridos. Sin embargo, ‘esto es algo que pasa todos los días pero gota a gota’, remarca el presidente de Fundtrafic, quien indica que todos los años fallecen en el mundo 1.300.000 personas en las carreteras. En España, durante el año 2012 (último año con datos cerrados) se registraron 83.115 accidentes de tráfico con víctimas, en los que fallecieron 1.903 personas; 10.444 resultaron heridas graves y 105.446 heridos leves.

En la intervención realizada en el Ministerio de la Presidencia se ha hecho hincapié en los accidentes de tráfico durante la jornada laboral y los que se producen durante la ida y vuelta al trabajo o viceversa. Los accidentes laborales se cobraron la vida de 540 personas durante 2013, 108 fallecidos se produjeron ‘in itinere’ (en trayecto hacia o desde el trabajo). Para Canes, uno de los principales motivos son las prisas. ‘Debemos aprender a gestionar nuestro tiempo. El ir rápido al trabajo porque llegamos tarde nos genera un estrés innecesario y unas prisas que hacen que no prestemos la suficiente atención a la carretera y vayamos a una velocidad superior a la adecuada’, señala.

En este sentido, se ha destacado el papel que juega el factor humano en los accidentes. ‘No se puede conducir igual con un coche que todos los sistemas de seguridad que si no los tiene. No podemos ir igual por una carretera en perfecto estado que por una llena de baches. Debemos adaptar nuestra conducción a las circunstancias. No vale decir que había lluvia’, remarca el presidente de la Fundación.

Los avances tecnológicos han contribuido mucho a la mejora de la seguridad vial. Sin embargo, también están afectado de manera destacada en los tipos de accidentes que se producen. ‘El uso de los teléfonos móviles durante la conducción está aumento el número de siniestros por distracciones, así como el número de atropellos, tanto de peatones que iban hablando o chateando como el de conductores que estaban con el teléfono’, indica Canes.

Los asistentes al acto también conocieron las consecuencias de una velocidad inadecuada y la importancia de sistemas de seguridad como el casco, el cinturón o un reposacabezas bien colocado. Como ejemplo el caso de una bala, ‘quieta es una masa sin más, un objeto, pero a mayor velocidad, más peligroso. Lo mismo sucede con las personas no sujetas dentro de un vehículo u objetivos. Ante un golpe, sales disparados y se multiplica su peso’. A continuación, se destacan las consecuencias del consumo de alcohol y drogas en la conducción.

Para terminar, el presidente de Fundtrafic incide en la técnica PAS (Proteger, Avisar y Socorrer), tres palabras que salvan vidas. En primer lugar, protegernos y proteger el entorno con chaleco reflectante y triángulos. A continuación, llamar a emergencias (112) dando la mayor cantidad de información posible (número de heridos, coches, lugar del accidentes…). Por último, ayudar a las víctimas. ‘Si no tenemos conocimientos de auxilio, lo mejor es no mover. Debemos evitar ocasionar lesiones peores’, finaliza Canes.

Comparte esta noticia:

Hacer Comentario

Su dirección de correo electrónico no será publicada.