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Un trabajador chocaba con su vehículo a más de 100 kilómetros de su centro de trabajo un domingo por la noche. La persona en cuestión viajaba desde el domicilio familiar en León a Soria, donde residía entre semana para acudir a trabajar como conductor de maquinaria pesada. El Tribunal Supremo ha considerado este siniestro como un accidente de trabajo ‘in itinere’ ya que considera que ‘la realidad social está imponiendo unas exigencias de movilidad que obligan a los trabajadores a ajustes continuos’.

Y es que, aunque el trabajador pasaba los fines de semana en su domicilio familiar en León, tenía que vivir en Soria entre semana donde trabajaba como conductor de maquinaria pesada. Por ello, cada domingo se tenía que desplazar 365 kilómetros en coche para poder estar en su lugar de trabajo a las 8 de la mañana. Fue precisamente un domingo cuando sufrió el accidente de tráfico, el cual le ha mantenido retirado de su trabajo durante más de un año. El conductor reclamó que fueran considerado accidente laboral. Sin embargo, la mutua le negó esta reivindicación indicando que la finalidad del viaje no era laboral y que el siniestro tuvo lugar un domingo a más de 100 km del centro de trabajo. A pesar de todo, el juzgado de lo social de León sí que le dio la razón, recibiendo posteriormente la negativa del Tribunal Supremo.

Definitivamente, el pleno de la sala de lo social del Tribunal Supremo ha dado la razón al trabajador. De esta forma, los magistrados por unanimidad han ampliado los supuestos de accidentes ocurridos al ir o volver del trabajo. ‘Las nuevas formas de organización del trabajo están imponiendo en el hogar familiar unas exigencias de movilidad territorial que obligan a los trabajadores a ajustes continuos que no siempre pueden traducirse en un cambio de domicilio’, señala la sentencia recogida por la Cadena Ser.  Añade que ‘la finalidad del viaje estaba determinada por el trabajo’ y que viajar a esa hora y ese día ‘era una opción adecuada para, después del descanso, poder incorporarse al día siguiente al trabajo en unas condiciones más convenientes para la seguridad y para el rendimiento laboral’.

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2 Respuestas

  1. Gabriel Ibor. Arquitecto. Técnico Superior en Prevención de Riesgos Laborales

    La Sentencia firme me parece impecable. Lógicamente debió quedar lo suficientemente acreditado y ser probada la relación entre desplazamiento y exclusividad del fin de dicho desplazamiento, teniendo claro el magistrado/a que el desplazamiento era exclusivamente por motivos de trabajo, independientemente de si su distancia era de más de 100 km. También es bien cierto que la legislación hasta el momento establece que el trabajador debe residir en su lugar de trabajo o en una distancia no superior a 100 km. pero la realidad se impone, por un lado por la precariedad y la falta de trabajo estable, que es una constante ya, con lo cual el precepto anterior obligaría al trabajador en muchos casos a cambiar de residencia frecuentemente y -si tiene familia- llevarla detrás con todo el tratorno y desquilibrio que ello supone: trabajo de su pareja, ubicación escolarización de unos hijos etc… Como perito, me parece muy oportuna esta Sentencia, ajustada a la realidad social de la calle. Inicia una nueva linea jurisprudencial y, en mi opinión, está prefectamente justificada.

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  2. Gabriel Ibor. Arquitecto. Técnico Superior en Prevención de Riesgos Laborales

    La Sentencia firme me parece impecable. Lógicamente debió quedar lo suficientemente acreditado y ser probada la relación entre desplazamiento y exclusividad del fin de dicho desplazamiento, teniendo claro el magistrado/a que el desplazamiento era exclusivamente por motivos de trabajo, independientemente de si su distancia era de más de 100 km. También es bien cierto que la legislación hasta el momento establece que el trabajador debe residir en su lugar de trabajo o en una distancia no superior a 100 km. pero la realidad se impone, por un lado por la precariedad y la falta de trabajo estable, que es una constante ya, con lo cual el precepto anterior obligaría al trabajador en muchos casos a cambiar de residencia frecuentemente y -si tiene familia- llevarla detrás con todo el trastorno y desquilibrio que ello supone: trabajo de su pareja, ubicación escolarización de unos hijos etc… Como perito, me parece muy oportuna esta Sentencia, ajustada a la realidad social de la calle. Inicia una nueva linea jurisprudencial y, en mi opinión, está perfectamente justificada.

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