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La presencia de copiloto reduce notablemente las probabilidades de sufrir un accidente en carretera. Así lo indica un estudio, según el cual, viajar con alguien al lado el riesgo de sufrir un accidente de tráfico desciende en casi un 35%. Este mismo estudio realizado por Fundación Línea Directa indica que la pareja más segura al volante es la mujer conduciendo y el hombre como copiloto. Esta combinación, pese a no ser la más habitual en nuestras carreteras, registra una accidentalidad seis veces inferior a los coches con conductores y copilotos masculinos.

Sin embargo, la combinación conductor-copiloto más común en los coches de los españoles es el hombre conduciendo y la mujer como copiloto, pareja que tiene el doble de riesgo de sufrir un accidente que la anterior. En cuanto a la combinación más peligrosa en carretera, ésta corresponde a dos hombres, uno conduciendo y el otro como copiloto.

Ésta es la principal conclusión del estudio “El copiloto y su influencia en la prevención de los accidentes de tráfico. Una perspectiva de género”, que ha presentado Fundación Línea Directa y que analiza la figura del copiloto de forma independiente al resto de ocupantes y mide su influencia real en la seguridad vial. Una influencia que, sin duda, parece muy positiva, ya que independientemente de las combinaciones de género, viajar acompañado en carretera reduce notablemente el riesgo de sufrir un accidente. De hecho, la accidentalidad en coches con copiloto es hasta un 35% inferior a la de los coches con un único ocupante.

El informe, elaborado en colaboración con Centro Zaragoza (instituto de investigación de referencia sobre vehículos), analiza los más de 255.000 accidentes con víctimas registrados en España entre 2011 y 2013. Además, la Fundación también ha querido conocer la opinión de los conductores y copilotos a través de 1.200 entrevistas, realizadas en todo el territorio nacional y de 4 Focus Group que incluían participantes con diversos perfiles sociológicos.

El accidente más habitual cuando se lleva copiloto es el alcance trasero, seguido de la colisión fronto-lateral y la colisión en cadena. La peor noticia para los copilotos, es, sin duda, las lesiones, ya que, en caso de accidente, tienen un 17% más de riesgo de fallecer y un 37% más de probabilidad de sufrir lesiones graves, lo que se debe a una reacción instintiva del conductor que ante un golpe inminente realiza maniobras para protegerse del mismo.

En cuanto a las lesiones más comunes, varían según se lleve o no cinturón de seguridad. En el primer caso, las fracturas faciales, torácicas y pélvicas, las  lesiones intratorácicas, el traumatismo cráneo-encefálico y las facturas vertebrales y medulares, son las más frecuentes. Cuando no se lleva cinturón la gravedad de estas lesiones se incrementa exponencialmente, llegando incluso hasta la muerte.  Por meses, julio es cuando más accidentes con copiloto se producen, seguido de agosto y diciembre, debido, fundamentalmente, a los desplazamientos motivados por las vacaciones estivales y navideñas.

Por Comunidades Autónomas, en los tres últimos años y en términos absolutos, Cantabria es la comunidad autónoma donde más accidentes de tráfico con víctimas y presencia de copiloto se producen, con más de un 40%, muy por encima de la media nacional, que se sitúa en torno al 26%. En el lado contrario se sitúa Cataluña, con apenas un 18% de accidentes.

 

 

 

¿Cómo es el copiloto español?

El perfil del “copiloto imperfecto”: un joven varón de entre 18 y 29 años que no colabora con el conductor, habla en exceso durante todo el trayecto, critica continuamente la forma de conducir o manipula constantemente los dispositivos de los salpicaderos.

En el lado opuesto se sitúan los “copilotos perfectos”, personas de entre 60 y 69 años generalmente hombres, que presentan una actitud más colaborativa, provocan menos distracciones, están pendientes de la señalización y cumplen siempre las normas.

En relación a las infracciones que se dan en los accidentes con copilotos, cuando se conduce acompañado de un “copiloto imperfecto” aumentan las infracciones relacionadas con la velocidad y el frenado sin causa justificada. Asimismo, estos copilotos toleran en exceso conductas irresponsables al volante, como la velocidad inadecuada (46%), las distracciones (11%), la conducción brusca (7%), las discusiones con otros conductores (6%) o no respetar la distancia de seguridad (5%).

Sin embargo, con un “copiloto perfecto” disminuyen las infracciones causadas por falta de atención. Además, este tipo de copiloto, no permite a su conductor circular sin cinturón de seguridad, conducir bajo los efectos del alcohol y las drogas, saltarse las señales o utilizar el móvil mientras conduce.

Según la encuesta realizada por la Fundación Línea Directa, el nivel de permisividad de los conductores españoles con las conductas irresponsables de sus copilotos es todavía bastante alto. De hecho, medio millón confiesa que permite a su copiloto no ponerse el cinturón de seguridad y 1,3 millones toleran que le enseñen el móvil mientras conduce. Además, 1,6 millones de conductores aceptan que su copiloto le corrija continuamente, 3,5 millones que sea pasivo y 10 millones que hable sin parar durante todo el trayecto.

Respecto a las expectativas de los conductores, las condiciones atmosféricas adversas, viajar con niños, perderse y los trayectos largos son los entornos en los que se demanda más ayuda del copiloto. En este sentido, la mujer es quien espera una mayor colaboración sin tener que solicitarla, con un 47% de los casos frente al 38% de los hombres.

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