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Cada año se producen más de 11.300 víctimas mayores de 65 años por accidente de tráfico en España, y cerca de 500 personas fallecen, la mitad atropelladas. Y es que son muchas las personas que considera que las ciudades no está adaptadas para ellos por las barreras arquitectónicas, así lo opina uno de cada cinco usuarios. Así se desprende del estudio ‘Movilidad Senior, el camino de todos’, realizado por el RACE y Liberty Seguros.

Debemos tener en cuenta la proyección de esperanza de vida de la población española, la previsión es que el número de usuarios mayores de 65 años aumentará del 18% actual a cerca del 30% en 15 años, lo que supondrá un mayor movilidad en el número de usuarios senior (conductores, peatones, usuarios de bicicleta…).

El perfil de desplazamiento de estos usuarios en ciudad sería el de un usuario con una media de edad de 73 años, que camina todos los días más de 5 minutos por su ciudad (aunque baja ese ritmo los fines de semana) y principalmente para realizar compras. El modo de transporte varía si en lugar de ir de compras o al médico, se trata de trayectos por ocio o visitas a familiares, incluyéndose el coche y el autobús como medios alternativos.

Si profundizamos en los perfiles de desplazamiento como peatón, más del 80% de los senior reconoce caminar más de 5 minutos al día, y en la mitad de los casos solos, sin compañía. Además, de los que caminan a diario, el 70% realiza los mismos recorridos. Este hecho facilita que los mayores de 65 años conozcan las rutas, sepan la ubicación de los pasos de peatones y respeten los semáforos para cruzar. Pero ¿qué sucede si no hay un paso de peatones cerca de su trayecto? Que un 40% cruza por donde no debe, y además, reconoce que lo hace de forma habitual.

Otras de las cuestiones relevantes en este grupo de especial vulnerabilidad es la condición física de este colectivo, ya que con la edad se van perdiendo facultades. Según los datos recogidos, uno de cada cinco usuarios reconoce tener dificultades para caminar, necesitando de ayuda para sus desplazamientos; la mitad de los encuestados declara tener problemas de reacción (una menor agilidad, andar con lentitud) y un 36% confiesa ver mal. Un hecho de especial importancia: el 15,9% de los usuarios de más de 65 años que tienen un problema físico para andar depende de otra persona para desplazarse.

Los mayores de 65 años reclaman medidas para mejorar sus desplazamientos urbanos

La percepción que tiene el colectivo de peatones senior de los conductores es que se respeta mucho o bastante a los mayores de 65 años (opinión que comparte la mitad de los encuestados). Por el contrario, un 27,1% de los entrevistados se muestra crítico con el comportamiento de los automovilistas de su ciudad.

A la hora de valorar la situación de movilidad en su ciudad, la crítica no solo se produce solo a los automovilistas, también se dirige al entorno urbano: el 21% de los mayores de 65 años considera que su ciudad está poco o nada adaptada al colectivo senior, frente a un 59,3% que sí cree que está Muy adaptada o Bastante adaptada. Prácticamente, tres de cada cuatro encuestados considera que su ciudad tiene pocas barreras para las personas que circulan a pie.

En opinión de los usuarios de más de 65 años, las barreras más importantes que se encuentran en su ciudad son el estado deteriorado de las calzadas, la aglomeración de vehículos que dificultan el paso y la ausencia de rampas, sobre todo para el 1,7% de los senior con problemas para caminar que necesitan de una silla.

De esta manera, las principales demandas de la población mayor de 65 años en accesibilidad en las ciudades son:

– La eliminación de obstáculos (mejor mantenimiento de aceras, más rampas y bordillos más bajos).

– La mejora de la accesibilidad en cruces y semáforos.

– Una mayor educación y respeto del resto de usuarios a las normas de circulación, con especial atención a la regulación de las bicicletas.

– Campañas de concienciación para peatones.

En este sentido, los ayuntamientos deben tener en cuenta al colectivo de mayores de 65 años en sus planes de movilidad y seguridad vial en las ciudades, sobre todo, teniendo en cuenta las próximas elecciones locales y autonómicas, donde se deberían abordar y recoger los planes futuros de movilidad y seguridad vial urbana. Se propone:

-Adaptar ahora las infraestructuras en los nuevos planes mejorará la movilidad futura.

-Reducir las barreras arquitectónicas, facilitando la accesibilidad de todos.

-Conservar las infraestructuras peatonales, para mayor seguridad a los mayores.

-Realizar actuaciones de acondicionamiento en puntos de cruces con suficiente visibilidad para peatones y conductores, evitando las situaciones de peligro.

-Creación de Planes de movilidad senior en las ciudades que permitan detectar itinerarios peatonales utilizados por los mayores.

-Ajustar los tiempos semafóricos a las necesidades de la población, especialmente en entornos senior.

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