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En una nota de prensa, la Asociación DIA habla de la destitución de Marta Carrera como subdirectora adjunta de Formación Vial de la Dirección General de Tráfico (DGT) y de la necesidad de revisar en profundidad los cursos de recuperación de puntos del carné de conducir y su método de adjudicación.

El paso de los días desde que el diario El Mundo publicó el sábado 2 la transcripción de una parte de las grabaciones entre la hasta hoy subdirectora adjunta de Formación Vial de la DGT, Marta Carrera y el presidente de la Confederación Nacional de Autoescuelas (CNAE), José Miguel Báez, no hacen más que afianzar las sospechas del presunto “amaño” en las adjudicaciones de los cursos de recuperación de puntos del carné de conducir.

Francisco Canes, presidente de la Asociación DIA de Víctimas de Accidentes, destaca sobre la destitución de Marta Carrera que “era lo que había que hacer por dignidad y decencia, había que ser contundentes. Ahora animamos a la DGT a que siga investigando, que vaya hasta el fondo del tema y sea implacable.”

Según Canes, el periodo de Pere Navarro como presidente de la DGT (entre 2004 y 2012) “fue en líneas generales positivo respecto de los objetivos marcados de reducción de la siniestralidad, sin embargo, entre alguno de los agujeros que dejó, encontramos, dentro del carné por puntos, un sistema de adjudicación de los cursos de recuperación de puntos lamentable, que generó un sistema de monopolio para la CNAE con un concurso que no es claro”.

La adjudicación que se produjo en 2015 para que empezase en febrero de 2016 parecía abrir el melón a otras adjudicatarias como PONS Seguridad o Fundación UNED-Fundación Invesford, sin embargo, los litigios abiertos por la CNAE que cuestionan el nuevo reparto están afectando al establecimiento del nuevo contrato y hacen quela gestión monopólica de los cursos continué hasta que haya resolución judicial del Tribunal Administrativo Central de Recursos Contractuales. El contenido de las grabaciones no hace más que alimentar las sospechas de que sigue existiendo un pseudo-monopolio de facto que favorece a la CNAE: en un momento de las grabaciones, Carrera y Báez hablan de otorgar algún lote a otra adjudicataria para evitar problemas y suspicacias.

Desde Asociación DIA creen que las explicaciones y declaraciones hechas hasta la fecha por Báez y otros portavoces de la CNAE sobre las grabaciones son decepcionantes y claramente insuficientes: se ciñen a destacar el carácter ilegal de la grabación. Efectivamente, a nivel judicial puede ser suficiente, sin embargo, a nivel de la sociedad civil, al tratarse de una adjudicación pública, hace falta dar muchas más explicaciones o directamente que Báez dimita y siga el camino de Marta Carrera. La gravedad de los acontecimientos así lo exigen.

Mamandurria, según la RAE, es “un sueldo que se disfruta sin merecerlo, sinecura, ganga permanente”. Canes señala: “desde Asociación DIA, entendemos que el modelo de adjudicación de los cursos de recuperación de puntos del carné, unido al poder de la CNAE funciona como una mamandurria que convierte a estos cursos en un cortijo privado que favorece a la CNAE con el beneplácito hasta ahora de la administración pública”. Canes exige “una revisión y replanteamiento en profundidad del modelo de adjudicación de los cursos de recuperación de puntos. En este sentido se pronuncian también colectivos de autoescuelas afectadas como es la Comisión de Centros Afectados y otros denunciantes a lo largo y ancho de España.

Nuestra propuesta desde la Asociación DIA, como llevamos insistiendo desde hace tiempo, es la apertura de los cursos de recuperación de puntos del carné de conducir a toda autoescuela que cumpla unos mínimos requisitos, lo solicite y que la DGT lo valide y pueda inspeccionar que esos requisitos se cumplen. Es decir, promulgamos en este ámbito un grado mucho mayor de liberalización de estos cursos para acabar con la mamandurria actual. Canes afirma que: “lo que importa aquí es que los conductores y las conductoras que se queden sin puntos aumenten su nivel de concienciación vial para volver a coger un coche, no que haya reincidencias y algunos salgan de los cursos como han entrado mientras algunos se forran”. Los cursos de recuperación de puntos son un servicio a la sociedad que debe tener como objetivo principal la seguridad vial y laconcienciación, aparte del lucro.

Canes prosigue: “queremos animar al nuevo gobierno que surja de los pactos venideros a que retome este proyecto de liberalización de estos cursos para que puedan proporcionarlo todos aquellos centros de formación y concienciación de conductores que alcancen unos estándares de calidad”. Esto garantizaría unos precios sin inflar más acordes al mercado y permitiría potenciar elementos de calidad y de fomento de la concienciación que mejorarían, en nuestra opinión, la calidad de estos cursos para la recuperación de puntos del carné de conducir.

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