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Se consideran carreteras las vías de dominio y uso público proyectadas y construidas fundamentalmente para la circulación de vehículos automóviles (artículo 2.1 de la Ley), según recoge el Reglamento General de Carreteras.

Por sus características, las carreteras se clasifican en autopistas, autovías, vías rápidas y carreteras convencionales.

Las autopistas son las carreteras que están especialmente proyectadas, construidas y señalizadas como tales para la exclusiva circulación de automóviles, y reúnan las siguientes características:

a) No tener acceso a las mismas las propiedades colindantes.

b) No cruzar a nivel ninguna otra senda, vía, línea de ferrocarril o tranvía ni ser cruzada a nivel por senda, vía de comunicación o servidumbre de paso alguna.

c) Constar de distintas calzadas para cada sentido de circulación, separadas entre sí, salvo en puntos singulares o con carácter temporal, por una franja de terreno no destinada a la circulación o, en casos excepcionales, por otros medios.

 

Las autovías son las carreteras que, no reuniendo todos los requisitos de las autopistas, tienen calzadas separadas para cada sentido de la circulación y limitación de accesos a las propiedades colindantes.

Las vías rápidas son las carreteras de una sola calzada y con limitación total de accesos a las propiedades colindantes.

Las autovías y las vías rápidas carecerán igualmente de pasos y cruces al mismo nivel con otras sendas, vías, líneas de ferrocarril o tranvía o con servidumbre de paso alguna.

Las carreteras convencionales no reúnen las características propias de las autopistas, autovías y vías rápidas.

Delimitación del concepto de carretera

No tendrán la consideración de carreteras:

a) Los caminos de servicio, entendiendo por tales los construidos como elementos auxiliares o complementarios de las actividades específicas de sus titulares.

b) Los caminos construidos por las personas privadas con finalidad análoga a los caminos de servicio.

Cuando las circunstancias de los caminos de servicio lo permitan y lo exija el interés general deberán éstos abrirse al uso público, según su naturaleza y legislación específica. En este caso habrán de observarse las normas de utilización y seguridad propias de las carreteras, y se aplicará, si procede, la Ley de Expropiación Forzosa a efectos de indemnización.

Carreteras estatales

Son carreteras estatales las integradas en un itinerario de interés general o cuya función en el sistema de transporte afecte a más de una Comunidad Autónoma.

Las carreteras a que se refiere el apartado anterior constituyen la Red de Carreteras del Estado, que podrá modificarse mediante Real Decreto, a propuesta del Ministro de Obras Públicas, Transportes y Medio Ambiente.

La Red de carreteras de España tenía, a 31 de diciembre de 2011,1 165.907 Km, de los cuales 25.835 están gestionados por la Administración Central (Red de Carreteras del Estado) y acogen el 51,3 % del tráfico. 71.853 Km. están gestionados por las Comunidades Autónomas (42,2 % del tráfico) y 68.219 por las Diputaciones (6,5 % restante). Además, existen 372.872 Km. de vías urbanas gestionadas por los Ayuntamientos y otros organismos que acogen un 2,5 % del tráfico total, según estimaciones de la Dirección General de Carreteras (DGC).

De la totalidad de la red, 14.554 Km son vías de gran capacidad (Autopistas de Peaje, Autopistas Libres y Autovías), por lo que España es uno de los países de Europa con mayor longitud absoluta de este tipo de vías. Por ejemplo Alemania contaba con 12.819 Km. en 2009. Además de este viario, España tiene 1.704 Km. de carreteras de doble calzada.

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