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Recién terminada la Semana Santa 2016, y como cada año, llega la hora de hacer el balance de siniestralidad. Y es que en estas fechas se vienen incrementando el ya abultado número de desplazamientos de largo recorrido, que este año ha llegado a los 14.2 millones -un 2.4% más que el año pasado y un nivel similar al de 2011.

Durante los diez días y medio que ha durado la Operación Especial de Semana Santa de la DGT, desde las 15.00h del viernes 18 hasta las 0.00h del lunes 28 de marzo, han fallecido 41 personas en accidentes de tráfico en las carreteras españolas, un dato dramático, teniendo en cuenta que supone un aumento del 24.2% respecto a la cifra de personas fallecidas en el mismo período de 2015. Lamentablemente, la cifra de mortalidad por accidente de tráfico en Semana Santa también está al nivel de 2011.

¿Podemos hablar de una mejora en la seguridad vial de nuestro país? Los datos a veces parecen contradictorios, y es complicado medir el nivel de educación de los conductores, por eso se da tanta importancia a este tipo de estadísticas. Según estos datos, pareciera que no ha habido ningún avance desde 2011.

Además, tomando en consideración los datos actualizados hasta el 28 de marzo podemos confirmar que no hay mejora: en lo que va de año los accidentes de tráfico han aumentado un 5% y el número de fallecidos se ha incrementado un 9% en relación al mismo trimestre del año pasado 2015.

Con estos datos es normal que agentes sociales como la Asociación Estatal de Víctimas de Accidentes DIA levanten la voz.

El comunicado de prensa que nos llega desde el Ministerio del Interior habla de que ‘este incremento ha venido determinado por el accidente del autobús ocurrido en Tarragona en el que fallecieron 13 personas’. En palabras de Francisco Canes, presidente de la Asociación DIA,  pedimos que se deje de edulcorar un balance tan trágico como el que nos hemos encontrado tras esta Semana Santa, con 41 personas que se han dejado la vida. El accidente de autocar de Tarragona no es un acontecimiento externo, sino que forma parte de la misma dinámica de siniestralidad vial que padecemos, no se debe tratar como una excepción”.

El Gobierno debe tomar medidas reales para concienciar y formar a la población, elaborando políticas que realmente sancionen las imprudencias graves pero que también eduquen y regulen las medidas de seguridad, como puede ser la obligatoriedad de abrocharse el cinturón de seguridad en los autocares. No todo es meter miedo y generar odio con las multas, hay que concienciar, las administraciones se deben implicar. Que no sólo veamos a policías multando, sino también educando y ayudando a los conductores a cumplir. Y por descontado, si el Estado no cumple sus obligaciones del mantenimiento de las carreteras no hay nada que hacer” dice Francisco Canes.

Como en otras ocasiones, mantenemos nuestra mano tendida desde Asociación DIA para apoyar a todas las víctimas de accidentes a través de nuestro teléfono de atención gratuito: 900 90 77 11.

 

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